Cualquier momento es magnífico para hablar de valores, de actitudes positivas y educación. Para mí el mejor momento es este en que padres, hijos y profesores necesitan un respiro al duro invierno envuelto de cuadernos y horarios extenuantes. En medio de tanta urgencia a veces se olvida la responsabilidad primaria que todos tenemos respecto a los más pequeños. Más allá de la pura formación está el ser, quiénes son y serán, y de qué modo alcanzarán su propio estado. Ahora no hay excusa para pararnos con atención a libros como el de Anna Morató, un libro para niños de entres 3 y 7 años y para adultos de todas las edades.

De mayor quiero ser…feliz está compuesto por seis cuentos cortos de poco más de diez páginas cada uno, ilustrados por Eva Rami de una manera sencilla, colorida e instructiva. En cada uno de dichos cuentos se trabajan conceptos relacionados con la positividad y la autoestima en los pequeños, valores imprescindibles para un desarrollo sano y un correcto equilibrio emocional. El objetivo es aprender a través de la magia de los cuentos actitudes positivas y elegir una buena toma de decisiones. Dicho así parece un manual psicopedagógico, pero no os asustéis, me ha sorprendido la habilidad de la autora para transmitir a los adultos que se acerquen a este libro, herramientas fáciles donde la comprensión está asegurada, al igual que el objetivo. Es divertido, sencillo y muy necesario. Los cuentos los escribió Morató para sus hijos, para poder enseñarles valores de una manera más divertida y eficaz, por lo que podréis imaginar que no hay improvisación y sí mucho amor.

El primer cuento habla de la importancia de utilizar el lenguaje positivo “La mochila invisible”. Justo antes de cada cuento encontramos conceptos aclaratorios con lenguaje sencillo dirigidos los adultos que muestran el objetivo del cuento. En este primero encontramos el empoderamiento, la importancia de defenderse o cómo reaccionar ante decisiones.

“Como la trucha al trucho” es el segundo cuento, habla de la Autoestima, la autoimagen y el sentirse orgullos de uno mismo. El tercer cuento desarrolla una habilidad básica tan importante como la empatía, el ponerse en el lugar del otro, se llama “Zapatitos mágicos”. “El hada de la suerte” es el cuarto cuento donde se transmite la importancia de valorar lo que nos rodea y agradecerlo. “Rayos de sol” habla sobre la actitud ante el fracaso y la confianza en uno mismo, y por último, el cuento dedicado a la frustración: “La bola roja”. Todos terminan dando la responsabilidad al pequeño lector con un TÚ DECIDES que los lleve a la reflexión.

Estos cuentos infantiles también ayudan a los adultos a cambiar modos y actitudes que definen un estándar de comportamiento que no siempre es el más adecuado. Sobre todo cuando la transmisión de valores y emociones que ofrecemos a los hijos está en juego. Siempre habría que tener presente que puede que los niños no nos escuchen, pero siempre copiarán lo que hacemos.

Felices vacaciones a los más pequeños de la casa.